Un ciclo de vida, no una obra
Cada etapa construye una pieza de la vida en común —y, al mismo tiempo, devuelve capacidad al sistema vivo. La conservación no espera a que termine la construcción: ocurre en paralelo, midiendo, restaurando y protegiendo mientras la comunidad crece.
Cuatro fases para los objetivos del dueño
Un conjunto de muestra —cómo el legado, la conservación y el modelo toman forma por etapas. La custodia corre en paralelo a lo largo de las cuatro.
Custodia de la tierra — corriendo en paralelo en cada fase
Fase 1
Hub Comunitario
Se construye
El corazón: un lugar de encuentro y bienes comunes. Cocina y mesa compartida, salón, primeros espacios de cultura y educación. Donde la comunidad empieza a gobernarse.
Custodia · en paralelo
Línea de base ecológica de la cuenca y el bosque; plan de fuego y espacio defendible; CLPI con la comunidad Curruhuinca; comienza la restauración del bosque de pehuén.
Fase 2
Estudios
Se construye
Espacios para crear y trabajar: estudios y talleres, ciencia y makerspace, bienestar y movimiento. La economía local viva: oficios, residencias, aprendizaje continuo.
Custodia · en paralelo
La restauración del bosque nativo escala; huertas regenerativas y suelos vivos; monitoreo de agua y biodiversidad; corredores de hábitat.
Fase 3
Residencial
Se construye
Viviendas de baja huella, sismo-resilientes (passive haus). Vida intergeneracional, por fases, integrada con la tierra —no impuesta sobre ella.
Custodia · en paralelo
Autonomía de agua y energía; gestión circular de residuos; reforestación ampliada; el bosque como rendimiento de agua, medido y reportado.
Fase 4
Eco-turismo
Se construye
Hospitalidad de cuatro estaciones: lodges, retiros, bienestar y longevidad anclados en la naturaleza. La experiencia que sostiene el modelo y lo abre al mundo.
Custodia · en paralelo
Servidumbre de conservación; monitoreo y reporte permanentes; el modelo documentado y compartido para que otros lugares lo repliquen.
El faro
Cuatro fases, una custodia continua. Al final no hay una obra terminada sino un sistema vivo que sigue creciendo: legado para las familias, conservación para toda la vida, y un modelo que ilumina el camino de los que vienen después.